Los comentarios son off para este post

Entrevista a Marcelino Oreja, Consejero Delegado de Enagás

«Chile es un país estratégico para Enagás y GNL Quintero una sociedad con potencial de crecimiento. Allí hemos ido ampliando progresivamente nuestra participación en el accionariado de la sociedad hasta llegar al 45,4% actual»

  1. El confinamiento y el coronavirus han puesto en evidencia, más que nunca, la importancia de contar en todo momento con un suministro de energía garantizado ¿Qué medidas ha tomado Enagás para lograrlo?

Desde el principio, nuestra prioridad ha sido la seguridad de nuestros profesionales y la garantía de suministro energético. Con estos dos ejes, pusimos en marcha un plan de contingencia que nos ha permitido prestar con total normalidad un servicio esencial.

Entre otras medidas, implantamos el teletrabajo en aquellos puestos que lo han permitido. A pie de infraestructura y en los centros de control, la presencia física ha sido imprescindible. En estos casos, reorganizamos todos los turnos y realizamos tests a todos los profesionales en cada cambio de turno para prevenir contagios. En España también pusimos a funcionar nuestros dos centros de control en paralelo.

En Chile se está llevando a cabo una logística especial segregando a los equipos que intervienen en el proceso de recepción y descarga de los buques de GNL. Además, desde hace unas semanas se ha puesto en marcha el Plan de Recuperación de Actividades, lo que ha permitido aumentar el nivel de actividad de mantenimiento y de proyectos.

En todos los casos, la operación de las redes se ha realizado de manera eficiente y con flexibilidad para adaptarnos a las necesidades de demanda en cada momento. Enagás ha garantizado que el gas natural llegaba allí donde era necesario: hogares, industrias, hospitales y también para la producción de electricidad.

2. La Unión Europea está apostando por una recuperación económica y social “verde” tras el Covid-19 marcada por una transición energética. ¿Qué opina al respecto?

La reactivación de la economía debe ser “verde” o no será. La Unión Europea así lo considera y en Enagás estamos también convencidos. La transición ecológica debe ser el eje en torno al que gire la recuperación. El Green Deal es una buena hoja de ruta para ello y los gases renovables, por mencionar algo concreto, un gran vector para que esa reactivación sea más sostenible.

Invertir en innovación, en el impulso de nuevos usos del gas para la movilidad o el desarrollo de los gases renovables –biogás/biometano e hidrógeno verde- puede crear empleo, hacer que las economías sean más competitivas y conducir al mundo hacia un futuro más resiliente y sostenible.

3. Sabemos que están comenzando a producir Hidrogeno verde, que es una de las grandes alternativas para alcanzar los objetivos contra el cambio climático ¿Qué ventajas presenta? ¿Qué medidas deberían tomarse para que se instaure su utilización cuanto antes?

El hidrógeno verde es la respuesta a muchos de los retos que plantea la descarbonización. Es una energía 100% limpia, producida a partir de electricidad renovable y agua, que no genera CO2 en todo su proceso de producción. Se puede transportar y almacenar fácilmente en las redes gasistas existentes, sin necesidad de inversiones relevantes.

Además, se puede utilizar incluso en sectores en los que la electrificación no es una solución a día de hoy, como el transporte pesado o la industria intensiva.

También permite almacenar energía eléctrica, algo que actualmente no es posible a gran escala. Esto va a ser muy útil para garantizar el suministro en un contexto de mayor peso de las renovables.

El gran desafío es hacer del hidrógeno verde una tecnología competitiva. La Comisión Europea ya es consciente de ello y dentro de su Plan de Recuperación para Europa uno de sus objetivos es producir un millón de toneladas de hidrógeno limpio para reducir el coste actual. Además, durante este mes de julio ha presentado su estrategia para impulsar durante las próximas décadas la producción de hidrógeno a través de fuentes renovables, lo que ayudará a conseguir el objetivo de neutralidad de carbono de aquí a 2050.

Invertir en innovación e incentivar la I+D+i para acelerar la curva de aprendizaje y las economías de escala en las inversiones resulta totalmente imprescindible. De cara a introducir en un futuro grandes cantidades de hidrógeno en las infraestructuras existentes, es necesario desarrollar un sistema de garantías de origen que permita asegurar la trazabilidad y el carácter renovable del hidrógeno inyectado.

4. Enagás está apostando por el transporte sostenible ¿Nos podría contar más sobre este proyecto?

Reducir emisiones y mejorar la calidad del aire es ya posible gracias al gas natural. En el caso del transporte pesado, como buques y camiones, el gas es la única solución real para la descarbonización a día de hoy. Supone reducir entre un 20 y un 30% las emisiones de CO2 y elimina prácticamente el 100% de las partículas contaminantes.

Gracias a los proyectos de sustitución de combustibles tradicionales por GNL en el transporte marítimo en los que estamos participando, se evitará la emisión de entre 2 y 4 millones de toneladas de CO2 hasta 2030.

En concreto, Enagás está coordinando junto a Puertos del Estado las iniciativas CORE LNGas hive y LNGHIVE2 para el impulso del gas natural licuado (GNL) en el transporte marítimo. Estos proyectos han movilizado ya inversiones de más de 138 millones de euros.

En el medio-largo plazo, los gases renovables como el biometano y el hidrógeno serán también una solución real para la movilidad. En este sentido, la Comisión Europea ha anunciado recientemente su apoyo al proyecto Eco-net, que coordinamos desde Enagás, y que contempla el desarrollo de 15 estaciones de repostaje de gas natural licuado (GNL) vehicular y una de hidrógeno. Enagás también participa en la iniciativa Power to Green Hydrogen, que impulsa la construcción, en la isla de Mallorca, de una planta de generación de hidrógeno verde a partir de energía renovable para abastecer a una flota de autobuses de transporte público.

5. España y Chile se han marcado como objetivo ser «carbono neutral» para 2050 ¿Qué cambios deberán adoptarse para lograrlo?

La descarbonización es un proceso imparable que no tiene marcha atrás. Para que sea un éxito, es importante que se haga de manera gradual y sin dejar a nadie atrás.

Un aspecto a tener en cuenta es que la descarbonización va más allá de la electrificación, ya que hay sectores de la economía imposibles de electrificar. En el sistema energético del futuro será necesaria la integración de los sistemas y mercados de electricidad, gas, calefacción/refrigeración y movilidad.

En este sentido, el gas natural, tanto en España como en Chile, tiene un largo recorrido por delante. Va a ser clave durante la transición energética, porque aporta flexibilidad al sistema eléctrico como back up de las energías renovables y permite reducir emisiones, frente a otros combustibles fósiles más contaminantes.

Por otro lado, los gases renovables van a ser un vector energético de futuro. En España ya estamos trabajando en proyectos que pueden posicionar al país como puerta de entrada del hidrógeno en Europa y que pueden ayudar a descarbonizar más sectores.

Chile es también un país con alto potencial para el desarrollo del hidrógeno. Estamos explorando distintos proyectos y, recientemente, hemos entrado a formar parte de H2Chile (Asociación Chilena de Hidrógeno). A través de esta asociación, queremos contribuir a promover la transición energética en el país y posicionar a Chile como uno de los países líderes en la producción y exportación de hidrógeno verde.

6. Enagás ha ampliado su inversión en Chile ¿Nos podría contar cuáles son los proyectos que están desarrollando allí  y las perspectivas de futuro para el sector?

Chile es un país estratégico para Enagás y GNL Quintero una sociedad con potencial de crecimiento. Allí hemos ido ampliando progresivamente nuestra participación en el accionariado de la sociedad hasta llegar al 45,4% actual.

En estos momentos, tras 11 años de operación, el equipo de GNL Quintero está inmerso en proyectos de renovación para continuar a la cabeza en eficiencia e innovación. Para ello, se está trabajando en mantenimientos mayores del muelle o el remplazo de los brazos de descarga.

Además, se está desarrollando un proyecto para habilitar la terminal para la recarga de buques con GNL, que esperemos se ponga en marcha a finales de 2020.

Nuestro compromiso con Chile es a largo plazo. Seguiremos intentando crecer en este país, buscando siempre proyectos que cumplan con nuestros criterios de negocio, rentabilidad / riesgo y sostenibilidad en el largo plazo.