Santander cierra el homenaje al Mariscal Antonio de Quintanilla
El Teatro CASYC acogió un seminario y un concierto en torno a una figura que sigue uniendo a ambos países dos siglos después.
El pasado 22 de septiembre, y como cierre de la jornada de homenaje al Mariscal Antonio de Quintanilla celebrada en Cantabria, los actos se trasladaron al Teatro CASYC de Santander. La jornada fue organizada por la Fundación Chile-España, el Instituto de Historia y Cultura Militar (IHCM) y el Ayuntamiento de Liérganes, con el patrocinio de la Consejería de Cultura, Turismo y Deporte y la Sociedad Regional de Educación, Cultura y Deporte de Cantabria. Como parte de las entidades colaboradoras del encuentro formaron parte la Embajada de Chile en España, la Asociación Cultural Plaza Porticada, el Centro de Estudios Montañeses, la Asociación Cultural Santiago, el Clúster de la Industria de Defensa, el Real Club de Regatas Santander, la Fundación Caja Cantabria y la Delegación de Defensa en Cantabria.
La programación de la tarde comenzó con la celebración de un seminario divulgativo inaugurado por el presidente de Fundación Caja Cantabria, Gaspar Laredo Herreros. El seminario consistió en una mesa redonda moderada por Jorge Álvarez Palomino, profesor de la Universidad San Pablo CEU, con la participación de Guillermo Alonso, trastataranieto del Mariscal, Ximena Urbina Carrasco, profesora de Historia de la Pontificia Universidad Católica de Valparaíso, Benito Tauler Cid, coronel y miembro de la Subdirección del IHCM del Ejército de Tierra y Antonio de los Bueis, presidente del Centro de Estudios Montañeses.
Los ponentes abordaron las distintas facetas del Mariscal, su labor y la relevancia de su figura a ambos lados del Atlántico.
La jornada concluyó con un concierto de música militar a cargo de la Unidad de Música del Cuartel General de la División San Marcial del Ejército de Tierra, dirigido por el director capitán músico, José Javier Bascoy Iglesias. El programa ofreció un recorrido por la tradición de la música militar española y chilena, con piezas como el Himno a la victoria de Yungay (marcha patriótica chilena) (1839), de José Zapiola, que aportó la conexión con Chile, la Marcha Militar op. 2 (1819) de Juan Crisóstomo de Arriaga, en el marco del bicentenario de su fallecimiento, El Sitio de Zaragoza (fantasía militar) (1848), de C. Oudrid; y Santander (pasodoble montañés), de E. Rosillo, como homenaje a la tierra que acogió esta jornada.
El concierto finalizó con el himno nacional de tanto Chile como España que puso el broche final a un día histórico para la memoria compartida entre ambos países.
